No es necesario vivir sumido en la oscuridad.

¿Que puede tratar la hipnosis?

 

Problemas tratables con la Hipnósis

 

En este apartado hablaremos de los problemas psicosomáticos y que son tratables e incluso curables, por medio de la Hipnósis.

 

ALCOHOLISMO  

Es una enfermedad caracterizada por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas a un nivel que interfiere con la salud física o mental del individuo y con las responsabilidades sociales, familiares u ocupacionales.

El alcoholismo se divide en dos categorías: dependencia y abuso.

 Las personas con dependencia del alcohol, el trastorno alcohólico más severo, por lo general experimentan tolerancia y abstinencia. La tolerancia es la necesidad de cantidades de alcohol cada vez mayores para lograr la embriaguez o el efecto deseado. La abstinencia se presenta cuando el consumo se suspende o se reduce. Las personas con dependencia del alcohol pasan mucho tiempo consumiendo alcohol y consiguiéndolo. Los alcohólicos pueden tener problemas legales, como beber y conducir o beber de juerga (tomar seis o más tragos en una ocasión). Las personas que son dependientes o abusan del alcohol siguen haciéndolo a pesar de la evidencia de problemas físicos o psicológicos. Las personas con dependencia presentan problemas más severos y una mayor compulsión a beber. La Hipnósis es capaz de no solo reducir la necesidad compulsiva a beber si no que también puede eliminar de raiz esa dependencia mediante la erradicación de esa necesidad psiquica establecida en la mente del bebedor por culpa de determinadas razones psicológicas o de respuesta a situaciones más o menos graves, de la vida.

ANSIEDAD  

La excitación y las evaluaciones son inconscientes (automáticas). Responden a la ley del condicionamiento clásico (experimentos del condicionamiento de Paulov):

• La reacción corporal es más lenta que el cambio de situación, luego persisten más allá de las situación.

 • La misma excitación puede dar lugar a emociones diferentes: el amor y el odio están muy cercanos.

Ante una situación determinada, importante. que nos requiere una respuesta, se da una activación general y simultáneamente hacemos dos evaluaciones, una sobre la situación que ha aparecido y otra sobre nuestras capacidades para afrontarla. De acuerdo con esas evaluaciones nos preparamos para actuar de determinada forma y esa preparación es lo que nos genera la emoción. La activación es común a todas las emociones, la evaluación que hacemos de la situación y de nuestras fuerzas nos produce la emoción específica. La ansiedad es una respuesta de nuestro cuerpo para prepararnos para la lucha o para la huida ante una amenaza o un peligro. Cuando tenemos que huir de algo que nos amenaza o luchar contra algo que creemos que nos ataca, necesitamos respuestas potentes e inmediatas. Es entonces cuando las emociones nos ayudan, surgen como respuestas automáticas, para prepararnos a la acción. La angustia, la ansiedad o el miedo nos preparan para una huida rápida y efectiva; la ira nos prepara para el ataque demoledor. Esta preparación puede dar lugar a diferentes emociones que son muy similares: angustia, miedo, inquietud, tensión o preocupación.

AUTOESTIMA  
En Psicología, la autoestima, también denominada amor propio o auto apreciación, es la percepción emocional profunda que las personas tienen de sí mismas. Puede expresarse como el amor hacia uno mismo. El término suele confundirse con el narcismo o el coloquial ego, que referencia en realidad una actitud ostensible que demuestra un individuo acerca de sí mismo ante los demás, y no la verdadera actitud u opinión emocional que este tiene de sí.

Es un aspecto básico de la inteligencia emocional.

La percepción emocional puede fácilmente llegar a sobrepasar en sus causas a la racionalizacion y la lógica del individuo. Por ello, tener una buena autoestima implica ser conscientes de las virtudes y defectos propios (auto concepto) así como de lo que los demás realmente dicen de uno (heteroconcepto) y sienten hacia uno (heteroestima), aceptando todo ello en su justa medida, sin amplificarlo ni reducirlo, sabiendo y afirmando que en cualquier caso uno es valioso y digno. Implica, por lo tanto, el respeto hacia uno mismo y consecuentemente hacia los demás. La autoestima es el requisito indispensable para las relaciones interpersonales sanas. Está relacionada con otras variables psicológicas como son el locus de control y la expectativa de auto eficacia, de forma que un locus de control interno implica, generalmente, una alta autoestima, y viceversa; así como una alta expectativa de auto eficacia para ciertos comportamientos y situaciones suele estar asociada también a una alta autoestima, y viceversa.

COMPLEJO DE INFERIORIDAD  
Según la Psicología tradicional, el complejo de inferioridad es una patología por la que un sujeto se siente constantemente inferior a los demás, aunque no exista causa alguna que justifique este sentimiento. Hasta aquí todo está bien, pero en cuanto los psicólogos se ponen a explicar (quizás sería mejor decir “delirar”) todo se complica y ni siquiera se entienden entre ellos mismos.

Como para muestra basta un botón, aquí transcribo algunas definiciones sobre el tema:

Complejo

Conjunto organizado de representaciones y de recuerdos dotados de intenso valor afectivo, parcial o totalmente inconsciente. Un complejo se forma a partir de las relaciones interpersonales de la historia infantil; puede estructurar todos los niveles psicológicos: emociones, actitudes, conductas adaptadas.

Sentimiento de inferioridad

Para Adler, sentimiento basado en una inferioridad orgánica efectiva. En el complejo de inferioridad, el individuo intenta compensar, con mayor o menor éxito, su deficiencia. Adler atribuye a este mecanismo una significación etiológica muy general, válida para el conjunto de las afecciones.

Según Freud, el sentimiento de inferioridad no guarda una relación electiva con una inferioridad orgánica. No constituye un factor etiológico último, sino que debe comprenderse e interpretarse como un síntoma.

CRISIS DE PANICO  
La característica fundamental del Trastorno de Pánico es la presencia de Crisis de Pánico recurrentes, inesperadas y que no se encuentran relacionadas con ninguna circunstancia en particular (son espontáneas), sin un factor externo que las desencadene, es decir que no son desencadenadas por una exposición a una situación social (como es el caso de la Fobia Social) o frente a un objeto temido (en cuyo caso se trataría de una Fobia Social ).

 Otra característica del Trastorno de Pánico es el miedo persistente a padecer una nueva Crisis de Pánico, esto es miedo al miedo y se lo denomina Ansiedad Anticipatoria.

Esta ansiedad puede a llegar a ser tan importante que puede llevar a confundir el diagnóstico de Trastorno de Pánico con el de Trastorno de Ansiedad Generalizada.

La crisis o ataque de pánico es un período discreto de intenso miedo o desagrado, en el cual se desarrollan abruptamente cuatro o más de los siguientes síntomas:

Palpitaciones, latidos intensos o aceleración del pulso; sudoración; temblor o calofríos; sensación de falta de aire o sofocación; sensación de ahogo; malestar o dolor torácico; nausea o malestar abdominal; mareo, inestabilidad, sensación de vacío en la cabeza o desmayo; de realización (sensación de irrealidad) o despersonalización (sentirse despegado de sí mismo), Temor a perder el control o enloquecer; temor a morir; parestesias; oleadas de frío o calor.

En general estos síntomas alcanzan su máxima intensidad en un plazo de hasta diez minutos.

DESORDENES SEXUALES  
Los desórdenes sexuales se relacionan con una fase particular del ciclo sexual de la respuesta. Los desórdenes sexuales incluyen problemas de la identidad sexual, del funcionamiento sexual, y de la puntería sexual. Es importante tener presente que la diagnosis de la disfunción sexual está hecha solamente cuando persiste la inhabilidad. Cualesquiera de ellos se podían ocurrir de vez en cuando o causar por un factor temporal tal como fatiga, enfermedad, alcohol, o drogas.

Conocer qué son los desórdenes sexuales forma parte de la cultura del hombre del siglo XXI. Se trata de tres grandes grupos: problemas más frecuentes, disfunciones y desviaciones sexuales.

Los primeros son preocupación de la mayoría de personas: masturbación, sexualidad en la infancia, frecuencia de las relaciones, significado del deseo, rol de los padres en la educación y muchos más.

Las disfunciones sexuales – antes impotencia en el varón y frigidez en la mujer – afectan la respuesta sexual normal y la vida íntima de las parejas.

Por su lado, en las desviaciones sexuales el objeto de atracción se encuentra desviado hacia estímulos eróticos anormales que actúan compulsivamente sobre la persona.

LA FALTA DE MEMORIA  
La memoria es nuestra capacidad de recordar una información determinada (datos, olores, emociones, lugares, etc.) Existe una memoria inmediata y una antigua. Es curioso que haya personas que no recuerdan que han comido ayer y en cambio se acuerdan de cosas que ocurrieron hace 40 años. La capacidad de concentración, el nivel de estrés, la dieta, la edad, la tendencia genética, la calidad del sueño, los hábitos tóxicos y la actividad intelectual son factores importantes a la hora de contar con una buena o mala memoria.

Interpretación Emocional de la falta de memoria

Olvidar es intentar esconder cosas o aspectos de nuestra vida que no nos gustan. Es un intento de borrar el pasado y empezar de nuevo pero nuestra capacidad de aceptar cualquier cosa nueva del exterior (amor, ayuda, aprender cosas nuevas, etc.) también se ha bloqueado y por eso no vale la pena ni intentar recordarlas y asimilarlas.

Fitoterapia para la falta de memoria

La Hipnosis mejora el riego sanguíneo cerebral, aumenta el aporte de oxigeno a la cabeza y actúa como un gran antioxidante.

Asimismo, el Romero y la Vincapervinca son también plantas que favorecen la buena memoria.

LA VOLUNTAD  
La voluntad es la capacidad de los seres humanos que nos mueve a hacer cosas de manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo. Todo nuestro actuar se orienta por todo aquello que aparece bueno ante nosotros, desde las actividades recreativas hasta el empeño por mejorar en nuestro trabajo, sacar adelante a la familia y ser cada vez más productivos y eficientes.En base a este punto, podemos decir que nuestra voluntad opera principalmente en dos sentidos:

- De manera espontánea cuando nos sentimos motivados y convencidos a realizar algo, como salir a pasear con alguien, iniciar una afición o pasatiempo, organizar una reunión, asistir al entrenamiento...

- De forma consciente cada vez que debemos esforzarnos a realizar las cosas: terminar el informe a pesar del cansancio, estudiar la materia que no nos gusta o dificulta, recoger las cosas que están fuera de su lugar, levantarnos a pesar de la falta de sueño, etc.

Todo esto representa la forma más pura del ejercicio de la voluntad, porque llegamos a la decisión de actuar contando con los inconvenientes.

No es de sorprenderse que en muchas ocasiones algo que iniciamos con gusto, al poco tiempo -sea por dificultades o rutina- se convierta en un verdadero reto.

En este punto nos enfrentamos a la disyuntiva: abandonar o continuar.

 

FOBIAS  
Todos tenemos miedo en ciertos momentos, ante ciertas situaciones. La explicación suele ser que el miedo es una forma de estar preparados ante un peligro. Pero a veces esos miedos se vuelven muy intensos, e irracionales. Allí es cuando se comienza a hablar de fobias. Una fobia es un miedo fuerte y persistente ante ciertas situaciones, objetos, actividades o incluso personas.El síntoma de este trastorno de ansiedad es el excesivo e irracional deseo de evitar a toda costa el objeto que origina el miedo.

Cuando el miedo está más allá del control de la persona, y termina interfiriendo en la vida diaria, se diagnostica como un trastorno de ansiedad que debe ser tratado.

La vida en sociedad del ser humano hace que estos trastornos se multipliquen.

Las fobias suelen aparecer por primera vez en la infancia o al comienzo de la vida adulta. Está generalmente aceptado que las fobias aparecen como una combinación de eventos o factores externos y predisposiciones internas del individuo.

Algunos ejemplos como la aracnofobia (miedo a las arañas) o la ofidiofobia (miedo a las serpientes), pueden tener su explicación como un rasgo evolutivo de los humanos, que como se dijo al comienzo, desarrollan esos miedos contra criaturas que pueden causar daño.

Otras fobias pueden rastrearse hasta un evento específico que las catapultó, generalmente una experiencia traumática en edad temprana.

Se pueden restringir a situaciones muy específicas tales como a la proximidad de animales determinados, las alturas (imagen), los truenos, la oscuridad, a viajar en avión, a los espacios cerrados, a tener que utilizar urinarios públicos, a ingerir ciertos alimentos, a acudir al dentista, a la visión de sangre o de heridas o al contagio de enfermedades concretas, etc.

El temor en estos casos es estable, al contrario que en la agorafobia.

 

FRACASO ESCOLAR  
La tasa de fracaso escolar en nuestro país alcanzó en el curso 2004-2005 su máximo histórico al situarse en el 29,6% del alumnado, según el último informe publicado hoy por el periódico profesional Magisterio. Los datos analizados por esta publicación proceden del Ministerio de Educasión y reflejan un aumento del fracaso escolaar de 1,1 puntos respecto al curso anterior.

Desde el año 2000, cuando se completó el proceso de transferencia de las competencias educativas a las Comunidades Autónomas, la tasa de fracaso ha crecido tres puntos.

En el 2000 el porcentaje de fracaso escolar era del 26,6%. Los siguientes años permaneció estancado y, finalmente, en 2005 se ha disparado hasta rozar el 30%.

Es decir, que uno de cada tres chavales escolarizados en nuestro país fracasa en los estudios y que 130.000 salieron del sistema educativo en 2005 sin ningún título.

INSEGURIDAD  

Algunas de las razones porque las personas sufren de falta de inseguridad en si mismo son las siguientes:

El diálogo interno negativo es una de las razones. Cuando las personas se mantienen en su diálogo interno negativo no pudiendo reemplazar por un diálogo positivo comienzan a sentir miedo y a dudar de sí mismos.

Falta de comunicación asertiva es otra razón.

La inhabilidad de comunicarse de una forma asertiva produce inseguridad. Si usted no puede expresar sus necesidades y defenderse a sí mismo va a sentir resentimiento y rabia y va a sufrir una tendencia de hacer suposiciones.

La inseguridad crea duda en usted mismo y como resultado surgirá un diálogo interno negativo. La pobre imagen de sí mismo crea baja confianza en usted mismo, si usted se siente por ejemplo más segura cuando tiene puesto el maquillaje que cuando no tiene maquillaje usted sufre de baja auto imagen.

Otras razones son experiencias del pasado de haber sido criticado, ignorado, ridiculizado o la tendencia hacia el perfeccionismo.

Si usted ha sido criticado constantemente cuando era niño usted no posee seguridad en sí mismo porque cada vez que quiera emprender algo su diálogo interno negativo aparecerá.

Haber sido ignorado crea un estado de invisibilidad, por lo tanto usted no tendrá la capacidad de comunicarse en forma asertiva. Si usted creció en una familia perfeccionista, todo lo que usted haga debe ser perfecto de otra manera no sirve.

Yo fui educada en una familia perfeccionista y me tomo muchos años superar esta tendencia. Mi diálogo interior era una réplica de los mensajes que recibí: "si vas a hacerlo, házlo bien, si no no lo hagas", o "lo pudieras haber hecho mejor", y así sucesivamente.

LA DEPRESIÓN  
La tristeza y la melancolía son dos sentimientos presentes en algún momento de la vida de todas las personas, al igual que la alegría y el placer. Los dos primeros no son en sí patológicos, pero en algunas ocasiones pueden llegar a serlo para ciertas personas. Cuando el estado de ánimo de un individuo en un determinado momento de su vida sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día, la tristeza se convierte en una enfermedad, que se conoce como depresión.

¿Tipos de depresión?

Los problemas depresivos más comunes son tres, según la clasificación que realiza la Asociación Americana de Psiquiatría. Dentro de esta clasificación hay que tener en cuenta que existen variaciones dependiendo de la severidad, la cantidad de síntomas que se presentan o la persistencia del problema.

La depresión mayor se manifiesta por una combinación de síntomas (ver la lista de síntomas) que interfieren en la capacidad de las personas para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que, en circunstancias normales, deberían resultar placenteras. La depresión suele ocurrir una vez, pero es una enfermedad que suele provocar recaídas a lo largo de la vida.

La distimia es un tipo de depresión menos grave. Los síntomas se mantienen a largo plazo, pero no evitan la actividad de las personas,. También puede ser recurrente, es decir aparecer más de una vez en la vida.

El desorden bipolar es el tercer tipo. También se denomina enfermedad maniaco-depresiva.

La prevalecía de esta patología no es tan alta como las dos anteriores. Se caracteriza por cambios de humor. Estados de ánimo muy altos se ven sucedidos por otros muy bajos. Estos cambios son bruscos a veces, pero lo más frecuente es que sean graduales.

En el ciclo de depresión, las personas tienen alguno o todos los síntomas de un problema depresivo. En el ciclo maniaco, pueden sentirse hiperactivos, excesivamente locuaz y con demasiada energía.

A veces la manía afecta al pensamiento, el juicio y el comportamiento social del individuo.

Si la manía no se trata puede empeorar y provocar un estado sicótico.

OBSESIONES  

Las obsesiones son pensamientos intrusivos no deseados e irracionales que generalmente producen ansiedad al sujeto.

Las compulsiones son conductas rituales y estereotipadas en las que entra el sujeto, normalmente como respuesta al pensamiento obsesivo, si bien, en algunos casos, basta para ello con que el sujeto tenga esa sensación de retortijones en el estómago que simplemente le lleva a “tiene” que hacerlos.

Las obsesiones y las fobias son neurosis aparte, de un mecanismo especial y de una etiología que en un cierto número de casos me ha sido posible descubrir; mecanismo y etiología que espero volver a hallar en un gran número de casos nuevos.

Para mejor delimitar nuestro tema dejaremos a un lado una cierta clase de obsesiones intensas, que no son sino recuerdos, imágenes no alteradas de sucesos importantes.

Estas obsesiones y estas fobias, que podríamos calificar de traumáticas, se enlazan a los síntomas de la histeria.

 

TRAUMA  

Los modelos del trauma de los trastornos mentales enfatizan los efectos del trauma psicológico, especialmente en la infancia o adolescencia, como un factor clave en el desarrollo de gran parte de las enfermedades mentales.

Los modelos del trauma se basan generalmente en que las experiencias traumáticas en el hogar son más comunes y serias de lo que generalmente se cree.

Tales modelos se asocian con los hallazgos de John Bowlby, quien desarrolló la teoría del apego. Además, hay un considerable cuerpo de evidencia que sustenta la conexión entre las experiencias tempranas de malos tratos con problemas posteriores (Cassidy & Shaver, 1999).

En los años 1960 los modelos del trauma se asociaron a la psicología humanista y la antipsiquiatria, especialmente en lo que respecta al entendimiento de la esquizofrenia y el rol de la familia.

Los trastornos de la personalidad también han sido considerados bajo esta perspectiva. En términos generales, los modelos del trauma se presentan como contraparte a una psiquiatría de la que, se dice, se encuentra demasiado enfocada en la genética, la neuroquimica y la medicación.