No es necesario vivir sumido en la oscuridad.

CUALIDADES DE UN HIPNÓLOGO

CUALIDADES DEL HIPNOLOGO

La propia capacidad para provocar el trance hipnótico es una de las primeras dudas que se le

Plantea al principiante. Ante esto hay que decir que cualquier persona está capacitada para aprender estas técnicas, aunque como en todas las profesiones los hay especialmente dotados.Veamos ahora los requisitos más importantes:

LA VOZ Y EL HABLA-

La voz ha de ser la propia, procurar no forzar el tono y la modulación de una forma teatral, el habla lenta, suave y calmada facilita grandemente los procesos de relajación e inducción al infundir tranquilidad al sujeto, una voz chirriante y molesta impide cualquier tipo de comunicación.

La flexibilidad para utilizar los diferentes registros de la voz, permiten la transmisión de estados emocionales tales como autoridad y dulzura de una forma natural, no olvidemos que la voz es la principal de las herramientas de sugestión con las que cuenta el hipnólogo.

SEGURIDAD -

El hipnólogo debe poseer una gran confianza en sí mismo y en el trabajo que realiza, ya que en caso de carecer de ella difícilmente podría transmitir la calma necesaria para provocar la inducción hipnótica en los demás, esa seguridad puede ser natural, propia del carácter personal de cada uno, pero también puede ser adquirida a través del conocimiento de las técnicas que maneja y de la experiencia acumulada con la práctica de las mismas. En definitiva, no debe permitir que ninguna duda interfiera en su trabajo.

TRATO AGRADABLE-

Su comportamiento debe ser afectuoso, simpático y amable de forma que sea capaz de inspirar la confianza absolutamente necesaria para crear la relación sujeto- hipnólogo.

Tan importante en el desarrollo de la futura sesión hipnótica. Tener capacidad mimética con las personalidades de los sujetos a quien dirige, ayuda espectacularmente a establecer dicha relación.

FIRMEZA-

No obstante, también debe mostrarse firme y seguro en sus acciones, nunca sentirse intimidado por la personalidad del sujeto, es decir no dejarse influir por la supuesta mejor calidad cultural, física o de cualquier otro tipo del sujeto respecto al hipnotizador.

CONOCIMIENTOS-

Un conocimiento total de las técnicas de sugestión e inducción y de los efectos de sus acciones.Tampoco viene de más alguna formación en el campo de la psicología aplicada, no olvidemos que la hipnosis afecta a la psique. Contar con esos conocimientos, nos permitirá evitar y resolver dificultades si se presentan. La consciencia personal de los estados y sensaciones del trance, mediante sistemas como la auto-hipnosis, le permite al hipnólogo comprender mucho más fácilmente las explicaciones, a veces un tanto confusas, de los sujetos cuando tratan de transmitirnos las sensaciones y vivencias de su experiencia.

INTEGRIDAD -

En general la integridad debe aplicarse a todas las facetas de la vida, pero en el caso de la hipnosis, ésta debe ser especialmente cuidada, ya que el sujeto, por lo general, deposita toda su confianza en el operador.

FLEXIBILIDAD -

La experiencia en el uso de muchas técnicas es imprescindible dado que no todas las personas reaccionan ante los ejercicios hipnóticos de la misma manera debido generalmente a causas psicológicas y culturales diversas. Algunos hipnólogos utilizan simplemente la misma técnica con todos los sujetos y aseguran que su método funciona con todos...., suponemos que deben querer decir

«Con todos con los que funciona su método». En realidad la aplicación del mismo proceso sin tener en cuenta las peculiaridades individuales de la persona nos garantiza un pobre porcentaje de éxito en nuestras inducciones.

Desafortunadamente, no existe una panacea en cuanto se refiere a una técnica de aplicación exacta y que consiga resultados con todo el mundo sin excepción. Por lógica, la flexibilidad en el uso de todas las herramientas de la hipnosis, nos capacita más y mejor que cualquier otro que emplee tan sólo unos recursos muy limitados.

AUTODOMINIO -

¿Cómo podemos dirigir a alguien si no somos capaces de controlarnos a nosotros mismos?. El hipnólogo debe ser una persona equilibrada para poder controlar a la perfección sus emociones y sus hábitos. No olvidemos que durante el trance el sujeto percibe con más lucidez que en vigilia nuestros errores y fallos.

SENSIBILIDAD Y DISCERNIMIENTO -

Para acercarse con facilidad a la comprensión de los problemas del sujeto.

Al igual que casi todas las indicaciones que se ofrecen en este manual, éstas acaban por convertirse en automatismos con la práctica continuada y cada persona genera finalmente su particular aplicación de estos consejos.

Su personalidad debe imponerse a la del sujeto de una forma sutil pero presente. Debe evitar vacilaciones y titubeos al dirigir los ejercicios a fin de no generar desconfianza innecesaria en el sujeto.