No es necesario vivir sumido en la oscuridad.

Trastornos Psicosomáticos

 Denominamos trastornos psicosomáticos a aquéllos que, afectando al organismo, tienen un origen psíquico. Los mecanismos a través de los cuales una afectación psíquica puede provocar una alteración corporal son diversos. Veamos los más frecuentes:
1. Un estado de emoción  cualquiera (la percepción de un peligro, la percepción de una buena noticia...) comporta un estado de alerta. El cerebro, en tales circunstancias, manda descargar adrenalina y cortisol (dos hormonas) que sirven para activar el organismo y responder con presteza a las circunstancias que provocan la emoción.
Aparece un problema en personas muy emotivas, que viven en estado de emoción constante, o en personas sometidas a estrés continuado. Las descargas constantes de adrenalida y de cortisol pueden crear hipertensión arterial, gastritis, úlceras de estómago, incluso infartos cardíacos.
2. En los estados depresivos aparece una percepción muy negativa de todo cuanto acontece alrededor de la persona, o en su interior. Cualquier molestia, aún las banales, son percibidas como dolores muy intensos, o con gran sensación de sufrimiento.
Ya comentábamos en el apartado “¿Para qué no sirve la hipnosis en la consulta médica?” que los estados depresivos no son tributarios de ser tratados con hipnosis. Las molestias físicas que aparecen en las depresiones (vértigos, dolores de cabeza, mareos, dolores digestivos, dolores musculares...) deben ser tratados, en primer lugar,  con medicamentos antidepresivos, y la hipnosis se puede utilizar cuando los medicamentos ya han hecho una parte de efecto.