No es necesario vivir sumido en la oscuridad.

Mentiras acerca de la hipnosis

La hipnosis no es un estado de sueño, aunque muchos de los hipnotizadores de feria (y algunos de los “serios”)  manejen la palabra “Dormir” o la orden “¡Duerme!” como  artimaña en sus actuaciones. Hipnosis es un estado de “superconcentración”. Si efectuamos electroencefalograma de una persona en estado hipnótico, el trazado obtenido no se parece en nada al  del sueño, sino que se asemeja al de una persona despierta, atenta, pero en estado de gran tranquilidad y relajación mental.
Los estados de “trance” están descritos desde muy antiguo. En las culturas no occidentales se empleaban sobre todo por parte de los “curanderos” o “sacerdotes”, siendo generalmente ellos (los curanderos) quienes entraban en estado de trance como parte de las ceremonias de curación. La hipnosis, tal como hoy la conocemos, empezó hace dos siglos en Francia.  La palabra “hipnosis” (de una palabra griega, “hypnós”, que significa sueño) fue definida por James Braid en 1843, pero lo que Braid describía no era sino lo que había iniciado en París un médico alemán llamado Franz Anton Mesmer, bajo el nombre de “magnetismo animal”.