No es necesario vivir sumido en la oscuridad.

La regresion hipnotica

Hipnosis

La regresión o hipnosis regresiva son los nombres mas comúnmente usados para llamar esta terapia, que utiliza la hipnosis como medio o vehículo par alcanzar la regresión. Comenzaré entonces por describir que es la hipnosis.

La hipnosis es un estado de la mente que se conoce hace miles de años y en 1843 el médico escocés James Braid acuñó este término derivado del griego “hypnos” que significa sueño, para expresar un estado mental caracterizado por síntomas parecidos a los del sueño y el sonambulismo. Con tantos años de historia han surgido infinidad de definiciones, de las cuales la que mas se ha generalizado en los últimos años dice que “la hipnosis es un estado alterado de conciencia”, pero yo prefiero acogerme a una nueva corriente que prefiere definirla cambiando la palabra alterado por avanzado, quedando la definición así: “la hipnosis es un estado avanzado de conciencia” y esta preferencia en la definición, es porque está plenamente comprobado que una persona en es estado de hipnosis es capaz de hacer cosas que no sería capaz de hacer en el estado de vigilia. Normalmente nosotros vivimos dos estados; el de vigilia que corresponde a cuando estamos despiertos y el estado de sueño, correspondiente a cuando estamos dormidos.

La forma mas popular de la hipnosis es cuando se utiliza como espectáculo en televisión, en circos o en reuniones privadas, donde el hipnotizador pone a sus hipnotizados a hacer o sentir cosas graciosas y en muchas ocasiones a hacer el ridículo delante de un público que los ve y se divierte, pero que al final quienes son sometidos a esa hipnosis son los únicos que no podrán disfrutar del espectáculo para el que han sido utilizados.

En ocasiones las personas hipnotizadas en los espectáculos son sometidas a pruebas o condiciones que no serían capaces de soportar en estado de vigilia y un ejemplo muy común de esto es cuando le ordenan a la persona que está en hipnosis que se ponga de pie completamente rígida, orden que cumple estrictamente hasta el punto que permite que siendo sostenida de la parte de atrás de su cabeza, sea llevada hasta el piso sin perder en ningún momento su rigidez y luego puesta formando un puente entre dos sillas, es decir, su cabeza se apoya en una silla y sus talones en la otra y en esas condiciones otra persona se para o se sienta sobre su estómago soportando increíblemente ese peso sin mostrar en absoluto la realización de algún esfuerzo. Esta es una de las muchas demostraciones de la gran capacidad de nuestra mente para controlar el cuerpo en estado de hipnosis, pero voy a mencionar otra forma de utilización sorprendente, ya no como espectáculo, sino como herramienta médica.

Cuando algún paciente es programado con anticipación para una cirugía con anestesia general, se le ordena realizarse algunos exámenes clínicos y como resultado de los mismos se encuentran pacientes que son totalmente intolerantes a cualquier tipo de anestésicos y esto hace que los médicos entren en un dilema con aquellos pacientes que requieren de una cirugía o morirán, pero que si son intervenidos utilizando anestesia, el riesgo de muerte es aún mayor. Para este caso hay cirujanos en todo el mundo que están recurriendo a la hipnosis, con unos resultados realmente magníficos; se hipnotiza el paciente, se le ordena insensibilizar la parte del cuerpo donde se va a efectuar la cirugía, contrario a lo que normalmente se cree, el paciente está conciente de lo que está sucediendo, no siente ningún dolor ni molestia e inclusive puede estar con sus ojos abiertos y conversando con el personal presente en el quirófano y al terminar la intervención no tiene que ser llevado a la sala de recuperación, ni tiene que pasar por esos efectos post-anestésicos tan desagradables y tan riesgosos.

Teóricamente todos los seres humanos podemos entrar en hipnosis, pero hay algunos factores que pueden ocasionar alguna dificultad o bloqueo en algunas personas y entre otros los mas relevantes son: 1) La ansiedad y el temor hacia una experiencia desconocida, de la cual se escuchan muchas frases a favor y en contra, en ocasiones esperando sentir y vivir experiencias iguales o parecidas a las de otras personas o haciéndose cuestionamientos como: Qué me va a pasar?, qué voy a sentir?, qué voy a decir?, será que voy a quedar con algún problema mayor?, será que este terapeuta va a aprovechar la condición de sometimiento de mi voluntad para hacerme u ordenarme hacer algo indebido?, será que la hipnosis si tiene el peligro que me dijo determinada persona?, revelaré sin quererlo este secreto que tengo?. Pero nada de esto es cierto, en el estado de hipnosis nunca se pierde la conciencia, por el contrario la persona está hiperconciente y sus cinco sentidos se agudizan; la persona en hipnosis puede ver, escuchar, degustar, olfatear y tener un tacto mucho mas sensibles que en estado de vigilia y no hará ni dirá nada que no quiera hacer o decir, o que vaya en contra de sus principios morales o éticos. Si el hipnotizador trata de forzar a la persona que está en hipnosis a hacer algo indebido, o que vaya en contra de sus principios morales o éticos, la reacción inmediata será de salirse de ese estado hipnótico y por profunda que esté esa persona en la hipnosis, tampoco es posible forzarla a decir algo que no quiera decir, como por ejemplo a confesar un delito del cual se sospecha que cometió, así sea realmente el culpable. 2) El coeficiente intelectual demasiado bajo. El coeficiente intelectual es una escala de medida que tienen los psicólogos para determinar el grado de inteligencia de las personas y va desde los muy poco inteligentes (brutos), hasta los muy inteligentes (genios); no se debe confundir el coeficiente intelectual con el grado de escolaridad o de estudio que tenga la persona, pues se suelen encontrar personas que han estudiado mucho, pero que tienen un coeficiente intelectual muy bajo y al contrario otras que han estudiado muy poco o nada y son muy inteligentes. 3) Otro factor que dificulta la hipnosis es cuando se está en tratamiento psiquiátrico con droga muy fuerte, ya que ésta pone a la persona en un estado de somnolencia que le hace perder su capacidad de atención y de concentración. 4) La hiperactividad. Una persona hiperactiva y especialmente en la niñez no pone atención, ni se concentra fácilmente dificultando por esto la inducción hacia la hipnosis; sin embargo estas personas al alcanzar su edad adulta ponen atención y se concentran mas fácilmente, haciendo que desaparezca este factor como dificultad para entrar en hipnosis. 5) Por último, es prácticamente imposible entrar en hipnosis a una persona en contra de su voluntad; es necesario que la persona que vaya a entrar en hipnosis esté predispuesta para hacerlo, no se puede forzar a alguien a entrar en hipnosis y no se debe caer en el error de creer que el hipnotizador tiene poderes especiales, pues es un concepto que se ha generalizado mucho al ver la televisión en la que muestran solo parte del proceso y los resultados finales sin mayores explicaciones, confundiendo de esa manera al espectador; el hipnotizador es solo un guía que ayuda a sugestionar e inducir a la persona al estado de hipnosis.

Terapéuticamente la hipnosis no solo se usa en la terapia conocida como Regresión; también se usa muy frecuentemente como hipnosis propiamente dicha y con la cual se sirve de ese gran poder de sugestión que se logra inducir al paciente en este estado, lográndose muy buenos resultados para sanar de miedos, fobias, adicciones, compulsiones y muchas otras enfermedades de origen psíquico.

No es cierto que la hipnosis tenga algún peligro y todos los comentarios o creencias que van en contra de la hipnosis, son solo especulaciones que crean temor en algunas personas, impidiéndoles buscar ayuda con hipnoterapeutas que pueden ayudarles a sanar muchas de sus enfermedades generadas por algún desorden psíquico; recuerdo desde niño cuando escuchaba decir que la hipnosis era muy peligrosa, por que si al hipnotizador se le olvidaba la clave para despertar a la persona que tenía en hipnosis, o que si el hipnotizador se moría o abandonaba a esa persona en ese estado, esta quedaría así toda la vida y no habría quien la sacara de esa hipnosis. Realmente nada de eso es cierto, no existe ninguna clave y si el hipnotizador se muere o abandona a una persona en estado de hipnosis, esta en pocos minutos, sin ayuda de nadie y sin ninguna consecuencia saldrá de ese estado hipnótico; podemos leer todo lo que se haya escrito sobre la humanidad y en ninguna parte vamos a encontrar que alguien permaneció o murió después de X años de estar en hipnosis.

La hipnosis puede ser utilizada para bien como cuando se usa terapéuticamente, de forma inocua como en los espectáculos o se puede usar para sugestionar a la persona para que siga sintiendo un dolor, desarrolle una enfermedad o inclusive para provocar un aborto como lo describe la Doctora Rachel Copelan en su libro “Hipnosis y autohipnosis”. Se sabe también que la hipnosis es utilizada por departamentos de policía en algunos países, con testigos que voluntariamente se someten para recordar detalles como el número de matricula de un vehículo o las facciones de una persona.

Cualquier persona puede hipnotizar a otras que tengan predisposición para entrar en hipnosis y se haya creado la confianza suficiente entre el hipnotizador y quienes vayan a ser hipnotizados. El hipnotizador no tiene ningún poder especial y tampoco requiere de estudios específicos sobre el tema, siendo mas importante el sentido común y para esta terapia en particular es indispensable que el terapeuta tenga mucha paciencia y preferiblemente haya observado varias terapias realizadas por otras personas experimentadas.

 

 

Regresión

En estado de hipnosis aflora una gran capacidad de la mente que generalmente no se obtiene en estado de vigilia y en esta terapia se utiliza esa capacidad para recordar cosas del pasado que nos estén afectando en la actualidad en forma de enfermedades psíquicas como fobias, miedos irracionales, inseguridad, timidez, depresión u otros comportamientos fuera de lo normal; o en forma de enfermedades físicas como migrañas o dolores en cualquier parte del cuerpo, cáncer, artritis, etc. Quiero aclarar que no todas las enfermedades tienen origen en algo sucedido en el pasado, un mismo tipo de cáncer en una persona puede serlo y en otra solo es parte del proceso que le corresponde en esta vida, como lo veremos mas adelante.

A la persona en hipnosis se le pide que recuerde el origen o la causa de lo que quiere sanar; por ejemplo: miedo a las alturas. Generalmente en segundos la persona comienza a describir una situación del pasado, donde se ve o se siente a si misma viviendo algo donde sufrió o inclusive murió por efecto al caer de alguna altura; en esta descripción se puede identificar un culpable o unos culpables de lo sucedido, que pueden ser otra persona u otras personas, un animal, un fenómeno natural o se culpabiliza a si mismo. Identificado el culpable, se le pregunta al paciente que está en hipnosis y no en estado de inconciencia, si quiere perdonar a ese culpable o perdonarse a si mismo si lo fue y si lo acepta, se sanará inmediatamente, pero si se niega a perdonar no se sanará de ese miedo en particular. Es aquí donde entra en juego la paciencia y la experiencia del terapeuta para convencer a esa persona a que perdone, pues en muchas ocasiones se niegan a perdonar, exigiendo que se le den todos los argumentos posibles sobre la conveniencia de hacerlo, debiéndose continuar hasta lograrlo.

Como se puede apreciar en esta terapia se busca por medio de la hipnosis un recuerdo y ese recuerdo o esa recordación es lo que se conoce con el nombre de regresión y por eso creo que es mas apropiado el nombre de recordación, aunque en ningún momento tenga la intención o la pretensión de cambiarlo. Casi todas las personas relacionan la regresión con vidas pasadas, pero realmente no siempre se recuerdan otras vidas; hay pacientes que encuentran el origen o la causa de todos sus traumas o enfermedades en esta vida, mientras que otros los encuentran en otras vidas y algunos encuentran parte en esta vida y parte en otras vidas. Yo puedo afirmar que todos los seres humanos hacemos regresiones todos los días, porque siempre estamos recordando algo ocurrido unos minutos, unos días, unos meses o unos años antes y aunque sepamos que al recordar algo que nos haya originado un trauma lo podemos sanar con solo perdonar, es difícil de lograr ese perdón en estado de vigilia porque en estas condiciones el perdón es muy superficial y prueba de esto es que con frecuencia se escuchan frases como “yo le perdono, pero no quiero volver a saber nada de esa persona”, lo que evidentemente nos indica que no hubo ese perdón, mientras que en estado de hipnosis, el perdón se realiza desde lo mas profundo de nuestro ser.