No es necesario vivir sumido en la oscuridad.

Causa y del efecto

 En pocas palabras, el Karma es la Ley de la Causa y del Efecto.

Partimos del hecho de la Evolución y la Reencarnación. Si yo te pregunto... quien eres... que respuesta me das...? Soy tal persona, vivo en tal lugar, tengo tal nivel educativo o económico, tengo hijos, familia, amigos... pero esa respuesta no responde la pregunta. En todos los idiomas conocidos cuando se habla del YO se coloca fuera del cuerpo, de la mente, del espíritu.

Observa, por ejemplo, como decimos en Español YO tengo un cuerpo, YO tengo un alma, YO tengo un espíritu, una mente. En Inglés pasa lo mismo I have a Body, I have a spirit, o en francés Je tiens un corp, o en italiano IO ho un corpo, o portugués EU tenho una mente, y así sucesivamente. Hasta en el lenguaje diferenciamos el cuerpo, la mente, el espíritu, y todos esos atributos del verdadero YO la verdadera Esencia Intima, el Ser Interno, lo que verdaderamente somos y que se manifiesta a través del cuerpo, sentidos y mente.

Ese YO es una energía vital, única, unida a todo el universo porque todo lo que existe está relacionado entre sí y ese YO pertenece al Universo Cósmico de la misma manera que una gota de agua pertenece al océano. Ese YO está formado por vibraciones, y todo lo que hacemos en nuestro diario vivir es sumergirnos en un universo de vibraciones... Comemos, por ejemplo, y los alimentos después de la digestión se convierten en moléculas de proteínas, o de carbohidratos o grasas o vitaminas que a su vez se convierten en átomos que están girando, vibrando, dándonos energía, reponiendo nuestro desgaste... Y cuando respiramos estamos recibiendo esa energía que en los pulmones se lleva a la sangre y nos da vida... y todo a nuestro alrededor está emitiendo vibraciones y como dice inclusive la Segunda Ley de la Termodinámica que es una Ley de la Ciencia Física ¡nada se crea ni se destruye sino solamente se transforma!, vemos que también nuestro Ego Superior, ese YO que es eterno, infinito e indestructible también al morir el cuerpo físico se reintegra a su campo vibracional correspondiente.

Lo bueno y lo malo

Ahora bien, en cada vida, esa energía que ahora late en un cuerpo procede de otros cuerpos en los que también se manifestó, para aprender, para conocer, para vivir y disfrutar.

En el transcurso de nuestras vidas vamos haciendo cosas buenas y cosas malas. Pero, ¿que es lo bueno y que es lo malo? Si nos fijamos en las leyes de los países nos equivocaríamos porque para lo que es bueno en unos lados es malo en otros y así también en la historia de la humanidad. Sin embargo, el conocimiento superior nos enseña que BUENO es todo aquello que nos ayuda a avanzar espiritualmente, a evolucionar positivamente, a ascender en la escala de la evolución a ser cada día mejores seres humanos, a lograr con nuestras acciones, pensamientos y vida subir un escaloncito más en la etapa hacia la perfección y la unión con el Absoluto de donde procedemos. Malo es aquello que nos retarda la evolución, que nos estanca, que nos perjudica a nosotros y a los demás, incluso al ambiente, a los animales, las plantas a todo lo que entramos en contacto.

A medida que vamos aprendiendo y avanzando espiritualmente nos percatamos de esta gran Verdad y entendemos que cada persona, en una etapa determinada está viviendo lo que en esa etapa tiene que vivir según todo aquello BUENO que haya acumulado en su KARMA (o sea, a lo largo de vidas pasadas) y por tanto también viene a cumplir o recibir el pago de acciones MALAS realizadas en el pasado (aquellas que en esta u otras vidas hayan perjudicado su evolución o la de los demás). Como se ve no se trata de un castigo de Dios ni de nada injusto sino simplemente de recibir el efecto de una causa: si una persona se lanza de un décimo piso en un edificio lo más probable es que cuando caiga al pavimento muera... la muerte no es ningún castigo, es la consecuencia de sus actos, es el efecto de una causa.

Si una persona come demasiado de noche y vuelve a comer y luego tiene indigestión y dolores de estómago no es castigo de nada ni de nadie, es el efecto de una causa. Precisamente esta es la Ley de la Justicia Universal y la que demuestra la existencia de la gran energía creadora de la que todos somos parte; porque si nada más tuviéramos una sola oportunidad en medio de la Eternidad, con nuestra ignorancia y torpeza... como podríamos ascender a metas superiores.

Mediante la Ley del Karma podemos entender porque hay personas que aparentemente todo le va muy bien económicamente, por ejemplo, y que sin embargo causan daño, y otras personas muy buenas que tienen problemas. En uno y otro caso se trata de un aprendizaje.

El buen karma no consiste en no tener dificultades sino en tener la actitud mental, espiritual y personal adecuada para entender lo que está ocurriendo y sacar el mejor partido de esa situación.

Por ejemplo, hay personas sumamente avariciosas, egoístas, que necesitan dinero y dinero y que inclusive son capaces de matar para lograrlo y si pierden el dinero pues serían capaces de suicidarse. Pudiéramos decir que estos son pobres ricos. Gente que está pagando un Karma y aunque tengan dinero, no son felices. Hay otros que tienen dinero y son felices, otros que no tienen y son muy felices también o muy infelices según el caso.

Cuando entendemos todo esto no juzgamos a nadie porque nos damos cuenta que cada cual está dando lo que puede según su entendimiento y su escala en la evolución. Por eso, si alguien trata de herirte y eres una persona evolucionada simplemente te inspira compasión porque te das cuenta de que las buenas personas nunca tratan de herir a nadie y si alguien lo está haciendo es porque no está muy evolucionada y esto es muy triste y merece tu compasión.

Cuando se habla de quemar el Karma hablamos de que en una reencarnación se nos dan determinados momentos duros para adelantar en la deuda que tenemos con la vida, pero al mismo tiempo recibimos Karma positivo que lamentablemente muchas personas no saben aprovechar cuando lo tienen y luego se lamentan que la vida los trata mal cuando lo cierto es que constantemente les ha estado regalando salud, vitalidad, esperanza, amigos, familiares, vista para ver las maravillas de la Creación, oídos para disfrutar la buena música, manos para tocar, un cuerpo para disfrutar la intimidad con otras personas, el contacto con el agua y el Sol. Hay personas que se lamentan abiertamente por lo que les falta cuando comienzan a notar esa falta, pero no se dan cuenta de lo afortunados que fueron cuando lo han tenido todo.

La ley del karma

La Ley del Karma es una de las verdades más antiguas que se conoce y ha sido revelada a la humanidad por los Grandes Maestros y las Grandes Almas que han vivido a lo largo de la historia, desde tiempos muy remotos, desde Buda y Krishna, Lao Tse y Confucio, Platón y Sócrates, el mismo Jesucristo lo predicó en muchas enseñanzas, inclusive en Mateo 17 admite a sus discípulos que Juan el Bautista es la reencarnación de Elías el profeta.

Los cristianos de los primeros siglos creían en la Reencarnación fielmente, hay numerosas citas bíblicas que así lo demuestran, pero en el siglo III cuando la Iglesia adquirió poder en Roma y se hizo religión oficial se expurgaron textos y se hicieron innumerables correcciones porque la entonces naciente Iglesia que llegaría a ser una institución política muy fuerte temía que si las personas creían en la Reencarnación no le tendrían miedo al Infierno y la única manera que tenía la Iglesia de poder mantener a la población bajo su dominio era con el constante miedo de un Infierno eterno a donde irían las almas de los que no se bautizaban o los que no seguían lo que la Iglesia enseñaba. De ahí surgieron tantos males: la intolerancia, la arrogancia, la Inquisición, el dominar otros países destruyendo las creencias de los naturales para imponer la nueva religión, la esclavitud en la que se esclavizaban seres humanos encadenados en África y luego se les obligaba a renunciar a sus creencias porque si no iban al infierno.

Hoy día inclusive, en aquellos países donde la religión es oficial como en Afganistán por ejemplo y ciertos países fundamentalistas, hay una gran intolerancia y un fanatismo exacerbado que causa dolor, muerte y tristeza. En el nombre de la religión se han asesinado millones de seres humanos y a otros se han torturado y esclavizado. Sin embargo, en el fondo, en esencia, todas las religiones enseñan lo mismo y cuando las personas de buena fe se unen para encontrar los puntos comunes en todas las religiones surgen los hermosos movimientos espirituales como los que ahora florecen en la Nueva Era, las enseñanzas del Yoga, de Maestros como Paramahansa Yogananda, Sai Baba, del mismo San Francisco de Asís y la Madre Teresa de Calcuta que no se aprovechaba de sus pobres personas moribundas para convertirlas al Catolicismo que ella practicaba con fe... sino que a la que había sido hindú toda su vida la ayudaba a morir en las creencias de su religión, y lo mismo hacía con la musulmana.

La Ley del Karma es la Ley de la Justicia Divina, de las oportunidades... cuando hacemos algo positivo, bueno en el sentido universal (no porque esté escrito en una constitución o una ley, sino porque sea bueno por naturaleza ya que hay leyes injustas) entonces estamos generando buen Karma de lo contrario atraemos mal Karma.

Hay personas que nacen ya con un Karma muy bueno porque han evolucionado mucho y cuando entramos en contacto con ellas recibimos sus vibraciones de amor, tolerancia y respeto... hay otras que lamentablemente traen sus Karmas negativos y lo que emiten por sus auras son sentimientos de frustración, negativismos, maldiciones, quejas, tristezas, derrotismo, dolor, angustia, celos, envidias, murmuraciones, pobreza de espíritu. En ese caso esto debe inspirarnos siempre compasión, no lástima sino compasión y no creernos superiores ni juzgar a los demás sino tratar de ser cada día nosotros mejores seres humanos con la convicción de que mientras mejor seamos mejor será el mundo que nos rodea, al fin y al cabo, esto lo expresó en los dos grandes mandamientos el Maestro Jesús "Ama a tu prójimo como a ti mismo", pero para amar al prójimo como a uno mismo uno tiene que empezar por amarse uno de la manera espiritual no egoísta no del Ego Falso ni del Yo arrogante sino el amor que surge de saber que Tú Yo y todos somos Uno con el Todo y que de la misma manera que todos los ríos conducen al mar, todos los caminos positivos de evolución espiritual conducen a Dios y que al final de la jornada, como gotas de agua nos incorporaremos al océano.

La gota no evolucionada pensaría... que horror dejaré de ser gota, pero la gota evolucionada dirá... que maravilla voy a convertirme en océano. Solamente cuando tengamos la segunda actitud es que estamos listos para entrar en el Gran Link donde el tiempo no existe y la eternidad es la única realidad... entonces ya habremos aprendido porque para eso pasamos tantas evoluciones y tantas escuelas en la tierra y como dice la Biblia: Seremos como Dioses... lo mismo que enseñan las Grandes Religiones y Filosofías ya que en la Verdad no hay contradicción.

El misterio de la reencarnación
Patrick Zukeran 
La doctrina oriental de la reencarnación

Muchas culturas de todo el mundo han sostenido desde hace mucho tiempo el concepto de la reencarnación. Una reciente encuesta de Gallup reveló que uno de cada cuatro estadounidenses cree en la reencarnación. La reencarnación significa, literalmente, 'volver en la carne'. Geoffrey Parrinder, un autor dedicado a religiones mundiales, define a la reencarnación como "la creencia de que el alma o algún poder pasa, luego de la muerte, a otro cuerpo".

La reencarnación es una faceta importante de las religiones orientales del hinduismo y el budismo. Muchas sectas tienen distintas visiones de la reencarnación. Este es un resumen general de los principios básicos. La mayoría sostiene una visión panteísta de Dios. El panteísmo viene del griego pan, que significa 'todo' y el concepto de teísmo, que significa 'Dios'. En el panteísmo, Dios es una fuerza impersonal formada por todas las cosas; el universo es Dios y Dios es el universo. Todos los seres creados son una extensión o emanación de Dios.

Las cosas vivas poseen un cuerpo físico y una entidad inmaterial llamada alma, fuerza vital o Jiva. Al morir, la fuerza vital se separa del cuerpo y asume una nueva forma física. La ley del karma determina qué forma asumirá el individuo. Esta ley enseña que los pensamientos, palabras y acciones de una persona tienen una consecuencia ética, y determina su suerte en existencias futuras. Nuestro estado presente es el resultado de acciones e intenciones realizadas en una vida anterior. La cantidad de karma bueno o malo logrado en nuestra vida presente determinará si uno vuelve como una forma de existencia superior o inferior.

Uno pasará por cientos, aun millones de reencarnaciones, sea evolucionando hacia una forma superior o una forma inferior de vida para pagar la deuda del karma. Este ciclo de reencarnación se denomina la ley de sansara. Con el tiempo, uno espera pagar todo el karma malo y liberarse del ciclo de reencarnación, y lograr la unidad con lo divino. Esta liberación del ciclo de reencarnación se llama moksha. Se considera que el alma está presa en un cuerpo, y debe ser liberada a fin de lograr la unidad con lo divino.

Cada escuela de pensamiento varía en su enseñanza con relación a cómo uno logra la liberación final del ciclo de la reencarnación. La mayoría concuerda en que solo desde la forma humana uno puede lograr la unidad con lo divino. La liberación de la cautividad del cuerpo puede ser lograda a través de diversos medios. Algunas escuelas enseñan que, mediante la iluminación que viene del conocimiento, la meditación y la canalización, uno puede romper el ciclo. Otras escuelas enseñan que la liberación viene a través de la fe y el servicio a una deidad o manifestación específica de lo divino. A cambio, la deidad lo ayudará en su búsqueda del moksha. Otras escuelas enseñan que uno puede lograr la liberación a través de la disciplina y las buenas obras.

Gran parte de la enseñanza sobre la reencarnación en Occidente está adaptada de las enseñanzas de las religiones orientales. ¿Existen evidencias que demuestren que la reencarnación es verdadera?

Evidencias a favor de la reencarnación

Uno de los principales investigadores de la reencarnación, el Dr. Ian Stephenson, jefe del departamento de Neurología y Psiquiatría de la Universidad de Virginia, cree que hay evidencia convincente a favor de la reencarnación. Los proponentes dan cinco pruebas: regresión hipnótica, déjà vu, xenoglosia, marcas de nacimiento y la Biblia.

La primera prueba es la regresión hipnótica. Los proponentes de la reencarnación citan ejemplos de personas que dan descripciones vívidas y precisas de individuos, lugares y sucesos que la persona no podría haber conocido previamente. Hoy hay una pequeña rama de la psicología que practica la terapia de vidas pasadas, la creencia de que los problemas presentes de una persona son resultado de problemas de una vida anterior.

Sin embargo, la precisión de los datos obtenidos de la hipnosis sigue siendo altamente cuestionable. Primero, se sabe que algunas personas han mentido bajo hipnosis. Segundo, la memoria humana está sujeta a distorsiones de todo tipo. Tercero, bajo hipnosis la percepción de un paciente de la fantasía y la realidad se desdibuja. El Dr. Kenneth Bowers, un psicólogo de la Universidad de Waterloo, y el Dr. Jan Dywane, de McMaster University, dicen:

". . .si bien la hipnosis aumenta la memoria, también aumenta los errores. En su estudio, los sujetos hipnotizados recordaron el doble de artículos que los integrantes de un grupo de control no hipnotizados, pero también cometieron tres veces la cantidad de errores. Durante hipnosis, uno está creando memorias".

Cuarto, los estudios han demostrado que, bajo hipnosis, los pacientes son influidos fácilmente por preguntas capciosas. En el proceso de la hipnosis, se le pide al paciente que suelte el control de su conciencia y su cuerpo. Hans Holzer dice: "En general, las mujeres son más fáciles de hipnotizar que los hombres. Pero hay excepciones, aun entre las mujeres, que pueden tener dificultad para soltar el control de su cuerpo y personalidad, algo esencial si ha de tener lugar una hipnosis auténtica". En este estado, las memorias pueden ser alteradas por los indicios del hipnotizador. Por estas razones, muchos tribunales no consideran que el testimonio bajo hipnosis sea una evidencia confiable.

La memoria de vidas pasadas puede atribuirse también a la influencia de la cultura. Las culturas fuertemente impregnadas de la doctrina de la reencarnación crean un entorno conducente a la memoria de vidas pasadas. Los países de India, Sri Lanka, Myanmar (ex Birmania) y Asia occidental tienen una cantidad muy alta de casos. Muchos que afirman tener memoria de vidas pasadas logran el respeto de su sociedad. Si la reencarnación es verdadera, la memoria de vidas pasadas debería ser predominante en todas las culturas, y no principalmente en una región.

Finalmente, la mayoría de los incidentes ocurren entre niños. El Dr. Stephenson dice: "Muchos de los que dicen haber vivido anteriormente son niños. A menudo se emocionan mucho cuando hablan de la persona que solían ser, y dan detalles minuciosos de la vida que vivieron". Los niños son los más susceptibles a la sugestión y su testimonio debe ser considerado con cuidado.

Cuando mucho, la evidencia de la regresión hipnótica solo puede sugerir la posibilidad de la reencarnación, pero no la prueba concluyentemente.

El déjà vu se refiere a una sensación distintiva de que uno ha estado en un lugar o ha realizado algo antes, mientras está ocupado en algo que ocurre en el presente. Los proponentes de la reencarnación atribuyen esto a una vida anterior. Sin embargo, los investigadores dan explicaciones alternativas. En nuestro subconsciente, a menudo relacionamos un suceso presente con uno pasado que la mente consciente no recuerda. Dado que los dos sucesos son similares, a menudo los fusionamos en nuestra mente, con lo cual creamos la impresión de que hemos experimentado esto antes. Otros investigadores han demostrado que los datos que ingresan al ojo a veces se demoran un microsegundo en su camino hacia el cerebro. Esto lleva a uno a pensar que ha visto los datos antes.

La xenoglosia es la capacidad repentina de hablar un idioma que uno nunca ha aprendido. Los que abogan por la reencarnación atribuyen esto a un idioma hablado en una vida anterior. Sin embargo, la criptomnesia puede explicar este fenómeno. En la criptomnesia, una persona olvida información que fue aprendida anteriormente y la recuerda posteriormente, sin saber su origen. Es posible que uno pueda escuchar términos extranjeros a través de los medios o de niño, y los recuerde ante una indicación.

La cuarta prueba es la aparición de marcas de nacimiento únicas que son similares a las que tiene una persona fallecida. Sin embargo, es difícil mostrar alguna conexión con la reencarnación. La similitud no demuestra igualdad.

Estas explicaciones alternativas pueden dar cuenta de la mayor parte de las evidencias a favor de la reencarnación. Sin embargo, donde se quedan cortas, debemos considerar la posibilidad de la posesión demoníaca, donde un espíritu extraño toma control de la persona, según aparece varias veces a lo largo del Nuevo Testamento. Los espíritus demoníacos han existido durante miles de años y no están limitados por el tiempo y el espacio. La información que poseen puede ser inyectada en la mente de una persona durante la posesión. Las técnicas de meditación oriental permiten esta posibilidad. El Dr. Bro escribe acerca de Edgar Cayce, padre del movimiento de la Nueva Era: "El poder de Cayce venía sin equipos, en la quietud. Parecía vaciarse, ahuecando su conciencia como un receptáculo, un conducto".

Hasta los que abogan por la reencarnación creen que muchos casos de memoria de vidas pasadas pueden atribuirse a la posesión. Confiesan que es difícil determinar si una memoria de una vida pasada es el resultado de la reencarnación o de la posesión. William de Arteaga dice: "Con referencia a la hipótesis de falsificación demoníaca, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que, para muchas visiones de vidas pasadas, es la hipótesis más sólidamente verificada de todas".

Edgar Cayce dijo: "Es lo que siempre pensé, y contra esta idea pongo la idea de que el Diablo podría estar tentándome a hacer su trabajo al operar a través de mí cuando estaba lo suficientemente engreído como para pensar que Dios me había dado un poder especial . . . "

Si bien la evidencia puede ser interpretada como un apoyo de la reencarnación, no puede respaldarla concluyentemente.

Evidencia bíblica a favor de la reencarnación

Aun cuando los proponentes de la reencarnación citan a la Biblia como prueba de su afirmación, la Biblia refuta la idea. Enseña que vivimos una vez, morimos una vez y luego entramos en el estado eterno. Hebreos 9:26b-28a dice: "pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos . . .". El foco acá está en la obra sacrificial de Cristo. En vez de los continuos sacrificios de animales que se necesitaban para expiar los pecados bajo el antiguo pacto, bajo el nuevo pacto Cristo pagó por los pecados una vez por todas.

Al igual que Cristo, que apareció solo una vez, el hombre está destinado a morir una vez. Así como hay un carácter definitivo en el sacrificio de Cristo, hay un carácter definitivo en la muerte física del hombre. Luego de esto, el alma enfrenta el juicio ante Dios, para determinar el destino eterno de una persona. Uno vez realizado el juicio, la Biblia no da ninguna evidencia de que los pecados puedan ser expiados en otro momento de vida en la tierra (Apocalipsis 20:11-15; Lucas 16:19-31; Mateo 25:31-46).

El pasaje al que suelen apelar los que apoyan la reencarnación es Juan 9:1-3, que dice: "Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?". Los proponentes de la reencarnación dicen que, en este pasaje, los discípulos atribuyen la ceguera del hombre al karma malo de una existencia anterior.

Sin embargo, la teología judía atribuía los defectos de nacimiento a dos factores. El pecado prenatal cometido por el bebé luego de la concepción, pero antes del nacimiento, o el pecado cometido por los padres. Génesis 25:22 -la lucha de Jacob y Esaú dentro del vientre de Raquel- era interpretado como un conflicto producto del pecado prenatal. Éxodo 20:5 dice que el pecado de los padres a menudo repercutía en su descendencia. Sin embargo, en el pasaje de Juan 9:1-3, Jesús refuta toda conexión entre los defectos del hombre y cualquier pecado previo, con lo que puso fin a cualquier concepto del karma.

Otro pasaje es Mateo 11, donde Jesús dice que Juan el Bautista es Elías. Los proponentes de la reencarnación interpretan que Juan era Elías del Antiguo Testamento, reencarnado. Esto no puede ser cierto por las siguientes razones. Primero, en 2 Reyes 2, dice que Elías nunca murió, sino que fue llevado al cielo. En el modelo de la reencarnación, uno debe morir antes de poder asumir una nueva forma. Segundo, en Mateo 17, Elías aparece con Moisés en el Monte de la Transfiguración. Juan el Bautista había vivido y muerto a esta altura. Si él hubiera sido la reencarnación de Elías, hubiera aparecido Juan en su lugar. Juan vino, no como la reencarnación de Elías, sino en un sentido metafórico como Elías, ya que fue lleno del mismo espíritu y poder que Elías. Así que la Biblia no afirma la reencarnación.

Reencarnación y resurrección

La Biblia enseña que lo que ocurre luego de la muerte es una resurrección, no una reencarnación. Primera de Corintios 15 es uno de los pasajes más claros sobre lo que ocurre con el alma humana luego de la muerte. Como los proponentes de la reencarnación, estamos de acuerdo en que el componente inmaterial del hombre se separa del cuerpo al morir y sobrevive eternamente. Ambos coincidimos en que el alma habita otra forma corporal.

La principal diferencia es esta: los proponentes de la reencarnación creen que el alma habita muchas formas corporales en un progreso evolucionista hacia la unión con lo divino. Esto puede ocurrir a lo largo de millones de años, o en un período más breve. La Biblia enseña, en Hebreos 9:26b-28a, como se trató anteriormente, que vivimos una vez, morimos una vez y luego ingresamos al estado eterno.

Nuestro estado eterno se describe en 1 Corintios 15. El versículo 20 dice: "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho". Al decir "primicias", Pablo toma del simbolismo encontrado en el Antiguo Testamento. Las primicias eran anteriores a la cosecha principal y servían como ejemplo y seguridad de que venía la cosecha. Así que la resurrección de Cristo es precursora y garantía de la resurrección del creyente. Su resurrección difiere mucho del modelo de la reencarnación.

Primero, el cuerpo resucitado de Cristo se parecía físicamente a su cuerpo terrenal. Tenía propiedades físicas demostradas por el hecho de que podía ser tocado, se comunicó y comió. Su cuerpo glorificado también poseía atributos sobrenaturales. Podía atravesar paredes, aparecer y desaparecer, y ascender al cielo.

Pablo describe el cuerpo glorificado como teniendo un diferente tipo de carne del cuerpo terrenal. Dice: "No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales . . ." (vv. 39, 40). El nuevo cuerpo será imperecedero e inmortal. Será un cuerpo espiritual que ha sido diseñado para la vida en el cielo. El cuerpo glorificado no sufrirá los efectos del pecado ni del tiempo, la enfermedad o el dolor.

Los injustos, en cambio, ingresan a un estado de tormento eterno inmediatamente después de la muerte. Lucas 16:19-31 demuestra este punto. En este ejemplo, el rico injusto ingresa al infierno inmediatamente después de morir. En Mateo 25, los cabritos ingresan a un estado de castigo eterno sin ninguna esperanza de escapar.

En resumen, estas son las diferencias. Primero, la reencarnación enseña que la migración del alma ocurre a lo largo de muchas vidas, en tanto que la resurrección ocurre una vez. Segundo, la reencarnación enseña que habitamos muchos cuerpos diferentes, mientras que la resurrección enseña que habitamos un solo cuerpo en la tierra y un cuerpo inmortal glorificado en el cielo, que se asemeja a nuestro cuerpo terrenal. Tercero, la reencarnación enseña que estamos en un progreso evolucionista hacia la unión con Dios, mientras que la resurrección enseña que llegamos a nuestro estado último inmediatamente después de morir. La Biblia no apoya la reencarnación y ésta no debe ser confundida con la doctrina de la resurrección, que es muy diferente.